UNA VEZ MÁS, REFORMA Y LA JORNADA SE PRESTAN A LA CAMPAÑA NEGRA DE FONDOS BUITRE EXTRANJEROS

Los diarios Reforma y La Jornada se exhiben, una vez más, serviles a las agendas oscuras y perversas de un grupo desesperado de fondos buitre extranjeros.

Comunicado 4
Noticias Grupo Salinas

Ciudad de México, a 10 de junio de 2026.

En una muestra más de su complicidad irresponsable e insaciable afán por afectar a Grupo Salinas y a nuestras empresas, y con su característico sensacionalismo y falta de rigor periodístico, los diarios Reforma y La Jornada se exhiben, una vez más, serviles a las agendas oscuras y perversas de un grupo desesperado de fondos buitre extranjeros. Ante sus mentiras, como en cada ocasión, les decimos:

• En primer lugar, como siempre hemos dicho, TV Azteca mantiene plena disposición al diálogo para alcanzar un acuerdo justo de reorganización con sus acreedores. Las campañas mediáticas y las tácticas desesperadas en nada contribuyen a ese objetivo.

• Lo cierto es que, ante la debilidad de su caso en Nueva York, el reducido grupo de acreedores que litiga contra TV Azteca desde 2022 pretende modificar, fuera de tiempo, de mala fe y sin fundamento, una demanda que ellos mismos promovieron. Se trata de una maniobra frívola que confirma el nivel de desesperación al que han llegado.

• Desde hace meses es sabido que TV Azteca se encuentra en concurso mercantil y utiliza, como corresponde, todas las herramientas legales previstas por la ley para reorganizar sus pasivos.

• Por ello sorprende que estos acreedores intenten presentar como novedad un financiamiento informado de manera pública, transparente y ampliamente conocido desde hace meses. Dichos recursos se destinaron al pago de obligaciones fiscales con el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Que ahora decidan llevar este tema a una corte de Nueva York sólo exhibe su incompetencia y su mala fe.

• La verdadera razón de esta nueva maniobra es otra. El pasado 1 de junio, TV Azteca presentó pruebas contundentes que demuestran que estos acreedores han violado tanto las leyes de Estados Unidos como las propias cláusulas del contrato de deuda, además de pretender cobrar montos abusivos contrarios al orden público mexicano.

Incapaces de responder a esos argumentos, los acreedores —y sus medios cómplices en México— optan por distraer la atención con narrativas falsas sobre hechos públicos, transparentes y conocidos por todas las partes.

Pero mientras ellos fabrican narrativas, nosotros presentamos pruebas. Y en los tribunales, esa diferencia importa. La razón ética y jurídica nos asiste, por lo que defenderemos firmemente nuestros derechos hasta dejar sin efecto esta nueva demanda mezquina, oportunista y carente de fundamento.

Autor / Redactor

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