Ciudad de México, a 24 de junio de 2026.
En un nuevo episodio que confirma el avance de México hacia el autoritarismo y el acoso sistemático por parte del Estado en contra de nuestro presidente fundador, el señor Ricardo Benjamín Salinas Pliego, el día de ayer el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) validó que Morena —el partido en el poder, que además regaló una reforma que permite a sus magistrados mantenerse en el cargo hasta por 18 años— pueda utilizar la imagen del empresario en sus spots promocionales sin su autorización.
Con este fallo, este tribunal exhibe y confirma que ha sido cooptado por el poder, que sus integrantes protegen los intereses de Morena y que el oficialismo ha convertido la intimidación y el silenciamiento de las voces críticas, como la del señor Salinas Pliego, en prácticas habituales. También demuestra que están dispuestos a pisotear derechos y libertades fundamentales de los mexicanos, particularmente el derecho a la imagen y la libertad de expresión.
El uso no autorizado de la imagen del señor Salinas Pliego no contribuye a explicar ningún hecho que cumpla una función informativa real para la sociedad, como lo que falsamente sostiene la sentencia. Se trata de un uso indebido de recursos públicos, del abuso de las pautas electorales —que, por cierto, se financian con los impuestos que pagamos los mexicanos— y de la tolerancia a las calumnias por parte de un tribunal electoral que antepone los intereses del partido gobernante a los derechos de los ciudadanos.
Este tribunal ignoró un criterio propio de 2015, en el que estableció con claridad que los partidos políticos no pueden utilizar en sus spots electorales la imagen de personas privadas; además, legitima y, de manera preocupante, deja abierta la puerta para que los partidos políticos conviertan esta práctica en una forma recurrente de hostigamiento y difamación contra particulares.
Más grave aún es que esta resolución no solo confirma el retroceso democrático que vive México, sino también el preocupante regreso a una época que creíamos superada: la de los tribunales de consigna, subordinados al poder político y alejados de su deber constitucional de impartir justicia con independencia.
Lo advertimos desde hace años: la reforma judicial del oficialismo puso fin a la autonomía judicial, al acceso efectivo a la justicia y al Estado de Derecho. Hoy se trata del señor Salinas Pliego, pero mañana puede ser cualquier ciudadano incómodo al poder; esa es la verdadera amenaza para los derechos e integridad de todos los mexicanos.
Pero, como siempre lo hemos hecho, esto no termina aquí. Cada vez que el acceso a la justicia y la protección de nuestros derechos le sean negados a nuestro presidente fundador y/o a nuestras empresas, elevaremos nuestra voz y denunciaremos ante instancias internacionales la persecución política de la que somos objeto.
¡NO LOGRARÁN DOBLEGARNOS NI CALLARNOS! Aquí estábamos antes de que Morena llegara al poder, y aquí seguiremos cuando se vaya.
