Ciudad de México, a 9 de julio de 2026.
Jorge Carrasco Araizaga, Director de Proceso, como hace mucho no lo hacían, la revista que usted dirige —a través de la pluma mercenaria de Mathieu Tourliere— ofrece una nueva pieza de ficción disfrazada de periodismo. Fieles a la consigna que desde hace años mantienen contra Grupo Salinas y sus empresas, vuelven a mezclar especulaciones, prejuicios y los dichos de una de las partes en litigio para fabricar una fantasía, mientras se exhiben como alfiles de un reducido grupo desesperado de fondos buitre extranjeros. Ante sus distorsiones, les decimos:
• Pese a las necias conjeturas del señor Tourliere, el caso Fertinal ha sido aclarado y explicado desde hace años, particularmente ante el propio Proceso. No existe un solo hecho nuevo que justifique revivir esa historia; sólo el intento de fabricar un paralelismo inexistente para alimentar la especulación sobre un asunto completamente distinto.
• El concurso mercantil es un mecanismo previsto por la ley, no una maniobra para eludir obligaciones. TV Azteca anunció desde febrero, de manera pública y transparente, su estrategia de reorganización corporativa, operativa y financiera. La resolución judicial conocida esta semana simplemente da continuidad a un procedimiento previsto por la legislación mexicana, nada más.
• En un ejercicio ruin y mezquino, Proceso pretende sembrar dudas donde no las hay. El financiamiento referido fue informado de manera pública, transparente y oportuna. Sus recursos se destinaron al pago del adeudo fiscal de TV Azteca con el Servicio de Administración Tributaria, mismo que fue liquidado íntegramente desde enero pasado. Las insinuaciones que su medio reproduce no son más que otra táctica desesperada de los acreedores para litigar en los medios lo que no han podido ganar en los tribunales.
• Más grave aún es que Proceso y Tourliere omitan deliberadamente que el pasado 1 de junio nuestra empresa presentó pruebas de que esos acreedores violaron las leyes de Estados Unidos y su propio contrato de deuda al pretender cobrar montos abusivos contrarios al orden público mexicano. Cuando los hechos contradicen su narrativa, ustedes optan por ignorarlos.
Desde hace mucho, lo de Proceso dejó de ser periodismo; hoy es propaganda al servicio de una de las partes. Un periodista contrasta versiones; un propagandista pretende acomodar los hechos para sostener sus prejuicios y construir ficciones. Eso es exactamente lo que Tourliere ha hecho durante años y vuelve a hacer en esta publicación.
Pero, como siempre les hemos dicho: mientras ustedes siguen alimentando una narrativa ajena a la realidad, nuestra empresa seguirá actuando conforme a derecho y avanzando ordenadamente en su proceso de reorganización.
En ejercicio de nuestro derecho de réplica, solicitamos que esta postura sea publicada en el mismo espacio tanto en su medio impreso como en digital.
Atentamente,
Luciano Pascoe Rippey
Director General de Noticias y Comunicación
