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Banco Azteca es el banco más popular

  • El banco bancarizó a cerca de 30 millones de mexicanos en 18 años.

Banco Azteca es el banco de México con mayor cobertura geográfica en el país, con más de 3,500 sucursales, de las cuales por lo menos 1,285 están dentro de las tiendas Elektra.

Además, cuenta con más de 13 millones de cuentas de depósito y un número similar de cuentas de créditos, según datos de la propia empresa financiera. Durante 18 años de presencia en el país, “la confianza de los clientes se ha afianzado porque somos uno de los únicos bancos que tenemos una captación mayor a los créditos que proporcionan”, dice su CEO, Alejandro Valenzuela.

Una de las banderas de Banco Azteca es la inclusión financiera, ¿Cómo se logró?

Banco Azteca fue creado justamente para esa visión, dar créditos populares, lo cual es muy complejo porque no es lo mismo prestar un millón de pesos a una persona que esa misma cantidad a 10 personas.

La realidad es que este modelo nos ha permitido bancarizar, a lo largo de 18 años, a cerca de 30 millones de mexicanos. Sin embargo, una de las grandes deudas que tiene México es que la inclusión financiera sigue baja. Si nos comparamos con Chile, Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú, México todavía está rezagado.

¿Qué fórmula utilizaron para bancarizar a los mexicanos?

La realidad es que hay que entrar en la frecuencia correcta, cuando muchos individuos ven una sucursal bancaria les da miedo, hay una barrera de resistencia y de fricción al entrar a una sucursal.

Pero a Banco Azteca le ayudó mucho compartir infraestructura, en un principio, con las tiendas de Elektra. Muchas personas estaban acostumbradas a entrar a la tienda y encontrar el banco, sintieron que era mucho más sencillo.

Banco Azteca comenzó siendo un banco popular que validaba la identidad del cliente solo con la huella dactilar, y así pudimos darles certeza a todos nuestros clientes de acceder a un servicio financiero, lo cual, en ese momento, 2002, era muy revolucionario.

¿Cómo ha cambiado la relación de confianza con los clientes?

Se ha afianzando. Cuando se pidió la licencia de operación hace 18 años, el gobierno tenía una tesis de que al banco le iba a costar mucho trabajo generar captación porque la gente de escasos recursos no ahorraba, lo cual es realmente falso, hoy en día por cada peso que prestamos tenemos prácticamente 1.5 pesos captados, no hay ejercicio de mayor confianza y de credibilidad para un banco que los depósitos del ahorrador.

La confianza se ha afianzado porque somos uno de los únicos bancos que tiene una captación mayor a los créditos que proporcionan.

En Banco Azteca se depositan los programas sociales del gobierno, ¿cómo se da esa relación?

Cuando el gobierno se percató que la banca de desarrollo no tenía la infraestructura y que la banca tradicional estaba concentrada en la clase media y media alta, volteo a vernos porque somos uno de los pocos bancos que ofrecemos servicio a las comunidades.

Cuando uno ve la infraestructura de Banco Azteca, en términos de sucursales, somos más grandes que BBVA. Somos el principal empleador en México al tener más de 50,000 trabajadores. Somos un banco realmente grande, pero de préstamos muy pequeños. Tenemos una oferta única en México, ya que nunca cerramos, eso hace la diferencia.

¿Afectó de alguna manera la pandemia al sector financiero?

La pandemia agarró al sector financiero bien capitalizado, con suficiente liquidez y con la fortaleza necesaria para enfrentar una coyuntura inédita. Se dieron créditos y estamos llegando al caso clásico de debo, no lo niego, pero no tengo para pagar, esa travesía la vamos a empezar a sentir, en particular en 2021.

También creo que la pandemia ayudó a acelerar la digitalización, hoy en día la mayoría de los clientes están haciendo sus transacciones a través de los medios digitales. Fue muy impresionante.

¿Qué perspectiva tienen para 2021?

Muy complicada, porque aún estamos atravesando la pandemia. Estamos en espera de la vacuna, muchos se quedaron sin trabajo y hemos estado ocupando nuestras reservas y ahorros, si las economías no se reactivan rápidamente y el desempleo no se reduce, no habrá cartuchos con qué lidiar. El panorama para 2021 será complicado.